Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Mon, 06 Apr 20 Lectio Divina - Year A

Comenzamos hoy las Vivencias Pascuales. La Vigilia Pascual nos ha introducido en la gran fiesta de la Resurrección del Señor que se prolongará durante la cincuentena pascual. Las Vivencias Pascuales nos ayudarán a interiorizar día tras día este misterio central de nuestra fe.

“Los cincuenta días que van desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como un gran domingo”.

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Cree que la muerte ha triunfado; busca a Jesús como un cadáver... María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. El primer día de la semana. La referencia es al domingo de la resurrección. Sin embargo, es útil recordar que la referencia al primer día, en el contexto judío, también es una referencia al comienzo de la creación. La resurrección de Jesús ofrece un nuevo comienzo, una nueva creación. Vi que la piedra… Esta cuenta de Giovanni es muy sobria. Sin visiones (habrá, pero más adelante), sin ángeles, sin terremotos. El letrero es simple, casi decepcionante: la piedra removida, una tumba vacía.

Otro discípulo, el que Jesús amaba. El texto, como en otras partes del Evangelio, deliberadamente lo deja en el anonimato. En muchos sentidos, él es el evangelista, el testigo de la historia. Pero se desea esta elección literaria: en cuanto al discípulo en la historia de Emaús, aquí se invita al lector a entrar en esa parte. El discípulo amado por Jesús eres tú, soy yo.
Corrió más rápido que Pietro [...] pero no entró. Pedro es más lento, pero el discípulo lo está esperando. Hay una delicadeza del discípulo amado en esta expectativa. El entusiasmo del joven discípulo espera la sabiduría de los ancianos y la respeta.
Quizás, también podemos leer cómo la Iglesia carismática / apasionada puede esperar a la Iglesia jerárquica / institucional, porque es necesario que entren juntos en la tumba vacía.
Se agachó y vio las sábanas puestas allí. Interesante pensar en lo que vio. Pedro y el otro discípulo no ven nada más que la tumba vacía y las túnicas funerarias.
El vio y creyó. Este detalle me fascina: el discípulo cree ver la tumba vacía. La señal de ausencia se convierte en la señal de un pasaje del Señor. Él no ve la resurrección, yo todavía no veo al Señor, solo ve los rastros de ella.
Para aquellos que no disciernen estas huellas, para aquellos que no ven con los ojos de la fe, la tumba vacía es solo una tumba vacía.  Para el discípulo amado, no aún no habían entendido la Escritura, El signo de la tumba vacía se convierte en la clave para leer las Escrituras y conduce a la fe.

Orar
A ti, en esta mañana de pascua, nos queremos acercar con los pies descalzos de la esperanza, para tocarte con las manos vacías de la pobreza, para mirarte con los ojos puros del amor y escucharte con los oídos abiertos de la fe.
Y mientras llegamos hasta ti, temblando, invocamos tu nombre, que como música y canto resuena en lo más hondo del corazón, donde el Espíritu, con gemidos inefables clama nuestro dolor y con dulzura y fuerza nos impulsa en el camino del amor.
(Ana María Cànopi, y comunidad de la Abadía Benedictina Mater Ecclesiae)

 Vivir
La Resurrección del Señor ilumina tu vida. Ya todo es distinto. ¡Ha Resucitado!
Mira tu vida desde la resurrección del Señor.
¿Cuáles son las huellas del paso del Señor en mi vida?
¿En qué parte de mi vida Dios me invita a leer la tumba vacía?
¿Dónde puedo discernir la presencia del Señor?

Secuencia Pascual
Secuencia es el himno poético-litúrgico de la Misa en rito romano, el cual ocurre en festivales entre el Gradual y el Evangelio, mientras el himno, propiamente es así llamado por pertenecer al Breviario. Las secuencias tienen la forma de composiciones estróficas, rimadas. Surgieron alrededor del año 850, cuando se añade texto al melisma final del Aleluya. Hasta el siglo XII se van desarrollando las secuencias rimadas independientes del Aleluya.
Adquirieron una gran popularidad a finales de la Edad Media, de forma que se conocen unas 5000 diferentes, algunas de autores famosos como Tomás de Celano o Tomás de Aquino, autor, por ejemplo del Lauda Sion Salvatorem. Ante su gran profusión, el Concilio de Trento las eliminó de la liturgia de la Misa con cuatro excepciones, que son -con alguna excepción- las secuencias que siguen presentes en el Misal Roma