XXV Domingo del Tiempo Ordinario

XXV Domingo del Tiempo Ordinario

Sun, 13 Sep 20 Lectio Divina - Year A

La parábola de Jesús nos deja la sensación de algo amargo en la boca. Nos cuesta aceptar el mensaje que él nos quiere comunicar. Jesús cuenta esta parábola porque Pedro le ha dicho: nosotros hemos dejado todo porque decidimos participar en la construcción del Reino de Dios, crear un mundo nuevo que tú quieres llevar adelante. Nosotros queremos hacer parte de ese proyecto, pero queremos saber qué cosa obtendremos. Jesús le asegura que tendrán el céntuplo y en herencia la vida eterna y después agrega una frase: muchos de últimos serán primeros y muchos primeros serán últimos. Esta frase se retoma al final de la parábola. Pedro plantea el tema del salario. La pregunta es por la paga que dará el Señor a quien asume su causa. Cuando se establece un contrato, se espera un pago justo. La parábola que hoy viene proclamada, nos deja ver el concepto de justicia en Jesús.

“¿Tienes envidia porque soy yo bueno?
La escena de los jornaleros que esperan en la plaza que los contraten a trabajar a los campos, refleja situación de Galilea en tiempos de Jesús
El verso 2. Este trato refleja las normas jurídicas laborales en casos como el presente: la concertación de salario, la duración de la jornada de trabajo, el pago de los jornaleros al atardecer.
A los obreros de la primera hora el dueño de la viña los contrata por un denario, que era el salario normal de un día de trabajo; a los otros les promete lo que sea justo. Según las prescripciones del A.T. (Lv 19,13; Dt 24,15), el salario debía pagarse el mismo día en que se hacia el trabajo.
Dios, como el dueño de la viña, actúa de una manera que no se ajusta a los criterios de una justicia fundada en el principio de la retribución equitativa. La misericordia de Dios es eterna.

La parábola tiene dos partes:
-Primera parte (20,1-7). Lugar: la plaza y la viña.
Personajes: el dueño de la viña y los jornaleros que esperan en la plaza. Acción: el patrón busca y contrata en 4 ocasiones trabajadores para la vendimia
-Segunda parte de la parábola (20,8-15). Lugar: la viña.

Personajes el dueño de la viña, síndico y trabajadores. Acción: el patrón ordena a su tesorero dar el pago a los obreros.

Quienes trabajaron una hora “cobraron un denario cada uno”. Cuando llegaron los primeros viene el problema: “pensaron que cobrarían más”, pero también recibieron un denario.

La bondad del patrón: “yo soy bueno” (20,15). El patrón pone en guardia sobre la envidia: “¿va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?”.
El centro de la parábola lo constituye el verso 10: “Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno”. El amor de Dios es misericordia y gratuidad.
En el contexto del ministerio de Jesús, esta parábola respondía a las críticas que le hacían sus adversarios por su cercanía a los pecadores.
La parábola muestra que el Reino es un regalo para todos. La frase final: “Los últimos serán los primeros y los primeros últimos” es la expresión de este cambio de situación, que trae consigo la llegada del Reino.
El Reino tiene una fuerza transformadora. Abre el corazón de las personas y las hace alegrarse con los triunfos de los hermanos. Jesús contesta al que concibe la religión de los meritos. Encontrarlo es la paga para quien lo descubre antes o despues, niño, jóven o adulto.