Cuando una mujer samaritana llegó para sacar agua, Jesús le dijo: dame de beber (Juan 4,7)

Cuando una mujer samaritana llegó para sacar agua, Jesús le dijo: dame de beber (Juan 4,7)

Sun, 19 Jan 20 Delegations Youth Information and events

Deisy Yolima Ramírez Sepúlveda de Santa Teresita del Niño Jesús

Entre las dulces y luminosas enseñanzas del evangelio lo que más me impacta es el encuentro y la mirada de amor de Jesús. Desde el inicio Jesús ha fijado su tierna mirada en mí, y desde entonces ha ido entretejiendo mi vida en una hermosa familia. En Marinilla, Antioquia, el día 9 de julio de 1997 me acogen con amor y cariño mis padres: José Delio Ramírez y Cenelia Sepúlveda y mi hermano Sergio, y 8 años después nace mi otro hermano Braian.
Nuestra infancia y formación transcurrió bajo un ambiente de oración, protección y fe, aspectos que me han ayudado a crecer en mi formación cristiana. Mamita, una mujer de mucha oración, me enseñó las primeras oraciones y una gran devoción a la Santísima Virgen. Dios tiene planes misteriosos, un suceso cambió un poco la vida de mi familia: la inesperada enfermedad de mi papá, la cual nos ayudó a crecentar nuestra fe.
En la Institución Educativa San José de Marinilla donde cursaba mis estudios de bachillerato, conocí a la Hermana Lucila Muñoz, Hija de la Iglesia, que se desempeñaba allí como docente. Ella me invitó y acompañó en mi discernimiento vocacional. En mi, estaba la inquietud y ese deseo ardiente de seguir a Jesús, una vez concluidos mis estudios en el 2014 quise realizar unos retiros espirituales en los cuales con la gracia del Espíritu Santo tomé la decisión de entrar a la Comunidad Hijas de la Iglesia, con el deseo ardiente de consagrarme totalmente a Jesús y a la Iglesia. El 27 de febrero de 2016 la comunidad me ha acogido con cariño y alegría. Realicé el aspirantado, postulantado en Marinilla y el noviciado en Bogotá, donde cada día estoy conociendo el bello Carisma de las Hijas de la Iglesia que el Espíritu Santo ha regalado a la Iglesia en la persona de Madre María Oliva Bonaldo del Cuerpo Místico, nuestra Fundadora; esta experiencia me está llevando a entregarme cada día a la Voluntad del Señor con fe, fidelidad y fervor.
Bajo la intercesión de María Madre de la Iglesia deseo seguir construyendo mi vida sobre la roca sólida, que es Jesucristo e ir adquiriendo los sentimientos de Jesús para permanecer en Él, como Hija de la Iglesia.