
“Dilexi te” – Te he amado: La Iglesia al servicio de los pobres
Jue, 09 Oct 25 Conocer a la Iglesia Solidaridad
En los últimos días se ha hecho pública la primera exhortación apostólica del papa León XIV: Dilexi te (“Te he amado”), fechada el 4 de octubre de 2025, en la fiesta de san Francisco de Asís. Este documento sitúa en el centro de la vida cristiana el amor hacia los pobres, como el corazón palpitante de la identidad de la Iglesia.
El Papa retoma con decisión un proyecto iniciado por su predecesor, el papa Francisco, convirtiéndose en su “voz” y en continuidad viva de su magisterio:
«Habiendo recibido este proyecto como una herencia, me alegra hacerlo mío, compartiendo el deseo del amado Predecesor de que todos los cristianos perciban el fuerte vínculo que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres».
Temas clave de la exhortación
* Fe y pobreza, inseparables. Dilexi te afirma con fuerza que «no se puede amar a Dios sin extender ese amor a los pobres… no se trata de un horizonte de beneficencia, sino de revelación».
* El rostro plural de la pobreza. El texto denuncia las nuevas formas de pobreza —económicas, educativas y sociales— y subraya que las mujeres, los enfermos, los migrantes y las personas excluidas forman parte de este clamor que pide escucha y justicia.
* Una Iglesia “para los pobres”. No se trata de una opción secundaria, sino de una prioridad teológica y misionera. Los pobres no son solo destinatarios de la caridad, sino auténticos sujetos que evangelizan a la Iglesia misma.
* Denuncia de las estructuras de injusticia. La exhortación invita a los cristianos a «hacer oír una voz que despierte, denuncie y se exponga», para que las estructuras que oprimen sean transformadas con “la fuerza del bien”.
* Un llamado a leer y vivir el mensaje El texto completo de Dilexi te está disponible en el sitio oficial de la Santa Sede, en italiano y en otras lenguas. Además, puede descargarse en formato PDF, ePub o Mobi a través de distintos portales católicos.
Compartimos en este enlace el documento en formato PDF, con la esperanza de que cada uno de nosotros pueda meditar estas palabras, dejarse interpelar por los pobres y vivir concretamente el amor que Cristo nos manifestó:
«El cuidado de los pobres forma parte de la gran Tradición de la Iglesia, como un faro de luz… Existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres».
Así, el Evangelio no quedará en la teoría, sino que se hará carne en la vida de quienes sufren y en el testimonio de quienes creen.
