50 años de presencia del carisma en Barcelona

50 años de presencia del carisma en Barcelona

Mar, 08 Nov 22 Asociación "Hijos de la Iglesia" Hijas de la Iglesia Consagradas de Ecclesia Mater Familia Carismática Amigos

El día 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, clausurábamos los actos conmemorativos preparados para festejar  los 50 años de presencia en Barcelona del carisma de Madre María Oliva  con una santa Misa de Acción de Gracias presidida por nuestro Cardenal-Arzobispo Juan José Omella.

Han estado tres días de gozo, de vivencia plena recordando la llegada de las primeras Hijas de la Iglesia a esta hermosa ciudad, los años de su estancia en ella, así como, cada uno, a nivel personal, su pertenencia a la Asociación. Los hemos vivido orando  y dando gracias a Dios en los tres lugares donde estuvieron; compartiéndolo con alguna de ellas y con algunos de nuestros hermanos italianos con los que nos hemos unido, hace ya algunos años, para seguir un mismo camino formativo.

¡50 años! Pocas palabras que condensan un camino a veces fácil de recorrer, otras, tortuoso o empinado pero siempre -como se recuerda a todo el que hace el camino de Santiago-,  haciendo de este camino una vida y de cada vida un camino en busca de quien es el Camino, la Verdad y la Vida.

Queremos dar las gracias a las Hermanas por dejarnos en la capilla d’en Bernat Marcús la célula vital para que el carisma siguiera vivo entre nosotros y damos las gracias también a los primeros laicos que tomaron el testigo y que lo han ido pasando para seguir engendrando camino y vida.

Agradecemos, asimismo, a nuestros Obispos la confianza depositada en nuestro Instituto al otorgarnos el cuidado de esta capilla que es y quiere ser luz en el barrio, llevar a Cristo a todos los que viven en él, a los comerciantes y a todo aquel que tenga hambre y sed de Cristo. Un lugar  de quietud contemplativa donde la oración de alabanza, de petición, de acción de gracias se eleva al Señor en nombre y para el mundo entero.

En el reverso del recordatorio entregado para la ocasión estaban escritas las Bienaventuranzas evangélicas comentadas por Madre María Oliva al inicio del Año Litúrgico 1975-1976, Año santo convocado por el Papa san Pablo VI: Año santo de renovación y reconciliación, Año para invocar la misericordia de Dios sobre nosotros, sobre la Iglesia, sobre el mundo entero.

Dice la Madre al inicio del comentario: “el Año Santo se inicia al principio del Año litúrgico, dos fuentes de santidad que se encuentran, se funden, la una prolonga la otra”. Para nosotros, éste puede ser un Año santo (todo un año para celebrar esos 50 años), prácticamente al inicio del Año litúrgico (ya muy próximo).

Bienaventurados somos si nos esforzamos por cumplir su divina pasión con el más mínimo sufrimiento aceptado por amor a Él y a nuestros hermanos expuestos al peligro de perderse para siempre (M.O.B.)

Invoquemos a María bajo las advocaciones de Verge de la Guia y Mare de Déu de la Medalla Miraculosa:

Oh, María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y esperanza… ayúdanos a conformarnos a la voluntad del Padre. Bajo tu protección nos acogemos, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.