Formación Litúrgica del Pueblo de Dios

Formación Litúrgica del Pueblo de Dios

Vie, 01 Jul 22 Formación litúrgica

Desiderio Desideravi: don que el Papa Francisco hace a la Iglesia, invitándola a reflexionar sobre la Liturgia, dimensión fundamental para su vida. En efecto, es Jesús mismo quien nos atrae, con su deseo ardiente por nosotros (cf. Lc 22,15), cada vez que nos reunimos en su nombre.
El Papa espera que su Carta Apostólica nos ayude a "reavivar el asombro por la belleza de la verdad de la celebración cristiana, a recordar la necesidad de una auténtica formación litúrgica y a reconocer la importancia de un arte de la celebración, que esté al servicio de la verdad del misterio pascual y de la participación de todos los bautizados, cada uno con la especificidad de su vocación”.
Sus puntos de reflexión no pretenden ser exhaustivos; son una invitación a "contemplar la belleza y la verdad de las celebraciones cristianas".
Para ello necesitamos ser cada vez más conscientes de que "el poder salvífico del sacrificio de Jesús, de cada palabra suya, de cada gesto, mirada, sentimiento, nos alcanza en la celebración de los sacramentos, en los que continúa perdonándonos, sanándonos, salvándonos".
La formación litúrgica nos ayuda a redescubrir, conservar y vivir la verdad y la fuerza de la acción celebratoria, que no pertenece al individuo sino a Cristo-Iglesia, a la totalidad de los fieles que quieren conformarse a él; por eso “la Liturgia no dice “yo”, sino “nosotros”.
Huyendo de cualquier “esteticismo ritual”, los sacerdotes y el pueblo santo de Dios están llamados a beber de la Liturgia, que siempre ha sido la fuente principal de la espiritualidad cristiana, re-aprendiendo a leer y vivir el lenguaje de los símbolos, en que se encuentra toda la creación que es asumida para ser puesta al servicio del encuentro con el Verbo encarnado”.