
Gran alegría el 2 de febrero en Roma
Dom, 09 Feb 25 Hijas de la Iglesia Jóvenes Comunidades Vida del Instituto
La mañana comenzó con un momento de gran emoción y espiritualidad: la hna. María Fernanda de Jesús Crucificado renovó sus votos en la capilla de la Casa General de Sancta Maria, acompañada de las hermanas provenientes de diversas comunidades de Roma. La celebración fue presidida por Monseñor Renzo Giuliano, párroco de San Marco Evangelista en Campidoglio, quien con palabras profundas exhortó a la fidelidad y a la alegría en la consagración.
Posteriormente, algunas hermanas de varias comunidades romanas se reunieron en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén, donde tuvo lugar la explicación de las reliquias custodiadas en este lugar sagrado. Desde allí comenzó la peregrinación Jubilar de la Vida Consagrada a la Basílica de San Juan de Letrán, un recorrido de oración y canto que involucró a numerosos religiosos y fieles.
Fue una demostración extraordinaria de fe para el pueblo romano. Una vez en la Basílica, se rezaron las Vísperas y el Cardenal Vicario, Monseñor Baldassare Reina, dirigió palabras de aliento y de impulso apostólico a los presentes. Destacó tres puntos clave:
• Cuidado espiritual para no alejarse de Dios,
• El peligro de adaptarse a la mentalidad del mundo,
• La importancia de mantener siempre alta la dimensión de la alegría.
«Si somos alegres haremos que nuestros hermanos encuentren a Dios», recordó con fuerza el cardenal.
Fue muy emotivo ver la participación de numerosas religiosas y religiosos, cuya presencia llamó la atención tanto de los fieles como de los transeúntes, sorprendidos por la larga fila de consagrados en el camino. La procesión, tan grande, requirió una importante gestión del tráfico y una cuidadosa presencia de la policía para asegurar el flujo de la procesión.
Un día de Gracia y de renovado compromiso con la vida consagrada, vivida con fe, alegría y comunión fraterna.
