III Domingo del Tiempo Ordinario

III Domingo del Tiempo Ordinario

Gio, 18 Gen 18 Lectio Divina - Anno B

Este pasaje del Evangelio de San Marcos hace parte de la segunda parte que se refiere al Ministerio de Jesús en Galilea y está estructurado así:

1. La descripción del comienzo del ministerio de Jesús con un resumen de su anuncio fundamental: el Kerigma (1,14-15). En estos dos versículos encontramosa 

  • a. Una información que sitúa el comienzo del ministerio de Jesús en Galilea (1,14)
  • b.Una cita del contenido de la predicación de Jesús (1,15)

2. El llamado de los cuatro primeros discípulos en el lago de Galilea (1,16-20), donde se distinguen dos escenas:

  • a. El llamado de Simón y Andrés (1,16-18)
  • b. El llamado de Santiago y Juan (1,19-20)

El texto se introduce diciéndonos que lo sucedido se produce “después que Juan fue entregado” como queriendo indicar que ahí termina el papel del Precursor e inicia la misión del Señor Jesús.Jesús para iniciar su Ministerio se dirige a Galilea Para el evangelista Marcos, Galilea es un terreno importante: es el espacio de referencia del ministerio terreno de Jesús  (ver 1,16.28.39; 3,7; 7,31; 9,30) en toda la primera parte del Evangelio. Es desde allí que parte la misión hacia los paganos (7,24.31) y también desde donde impulsa su camino hacia Jerusalén. Galilea lugar necesitado del anuncio de esa Buena Noticia que Él viene a traer, Galilea región de la cual no se esperaba que saliera “nada bueno”.

Precisamente en ese lugar Jesús proclama la Buena Nueva de Dios: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca: convertíos y creed en la Buena Nueva” (v. 15). En este versículo se concentra todo el mensaje que el Hijo de Dios nos viene a traer:  Dios hace que el tiempo se cumpla, que sea el tiempo oportuno y permite que el hombre pueda experimentar la cercanía del Reino de Dios. Por su parte el hombre está invitado a responder con dos actitudes: convertirse (cambiar de rumbo, cambiar de mentalidad) y creer (es un acto de confianza total, es aceptar, tomar en serio, abandonarse en Dios).

La conversión y el creer son dos aspectos de la vida del creyente que van de la mano y se sostienen mutuamente, necesitamos creer para iniciar un proceso de cambio en nuestras vidas, para darle un nuevo rumbo a nuestra existencia; del mismo modo sólo caminando en esa transformación manifestamos la autenticidad de nuestra fe.

Después de dirigirse a Galilea y de proclamar la Buena Noticia, Jesús camina junto al lago de Galilea, ese lago que en el lenguaje bíblico es figura de las fuerzas del mal pero al que se acerca Jesús que vence siempre el mal con el bien. No sólo camina sino que además ve a dos hermanos ocupados en el trabajo cotidiano, la pesca. Y les habla, no los conoce pero los invita “Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres”. Jesús llama al hombre a colaborar en su ministerio, a que participe de su obra y ese llamado sucede en cualquier circunstancia, no se necesitan condiciones especiales porque es Él quien ve y quien decide el momento oportuno para llamar.

“Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron” la fuerza de la Palabra del Maestro suscita una respuesta instantánea, no hay preguntas, no manifiestan dudas, nada, inmediatamente dejan las redes. ¿Cuáles pueden ser nuestras redes? ¿Esas que nos impiden hoy un seguimiento inmediato del Señor, una escucha y una respuesta incondicional a la Palabra del Señor? Porque lo mismo ocurre en el segundo llamado, Santiago y Juan dejan a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, y lo siguen.

Señor que anuncias la Buena Noticia y nos invitas a la conversión y a tener fe en Ti, ayúdanos a identificar tu voz, a escuchar tu llamado cada día, danos fortaleza para dejar inmediatamente las redes que nos atan y nos impiden seguirte para ser lo que Tú quieres que seamos: Pescadores de hombres.