IV Domingo de Pascua

IV Domingo de Pascua

Mer, 18 Apr 18 Lectio Divina - Anno B

Este IV Domingo del Tiempo Pascual nos permite profundizar en Jesús como el Buen Pastor y a nosotros como ovejas de su rebaño. Es un tema que ha alimentado la fe y la devoción de los cristianos a lo largo de los siglos. Los primeros cristianos no se atrevían a pintar a Jesús crucificado; sin embargo, en las pinturas de las catacumbas y en los sarcófagos paleocristianos es muy común encontrar representaciones de Jesucristo con una oveja sobre sus hombros. Los presbiterios de las antiguas Basílicas suelen estar decorados con mosaicos que representan dos filas de ovejas acercándose a beber de una fuente. La imagen de Jesús Pastor es tan rica, que nos ayuda a comprender su identidad, su misión y su relación con el Padre y con nosotros.

El discurso de Jesús sobre el buen Pastor  (Jn 10, 1-18). Se encuentra entre el capítulo (Jn 9, 1-49) donde Jesús sana a aun ciego de nacimiento. Una manera de profundizar este capítulo es observando las reacciones de la gente frente al milagro: unos se abren a la luz, o sea a la fe. Otros se alejan cegados y prefieren quedarse con sus luces.  Y el capítulo (Jn11, 1- 44) La resurrección de Lázaro. Este es el séptimo y último milagro de Jesús en el evangelio de Juan

En (Jn 10,11-18) Yo soy el buen Pastor. Jesús no es sencillamente un pastor. Él es el Buen Pastor. Lo que revela quien es  el Buen Pastor, es el conocimiento reciproco entre la oveja y el pastor y el dar la vida por las ovejas.

A las  actitudes de las ovejas frente al pastor que las conduce, para ver si reconocen su voz. A la actitud del Pastor ante las ovejas para ver si su interés es la vida de las ovejas y si es capaza de dar la vida por ellas (Jn 10,11-18). Esta es la última parte del discurso del Buen Pastor.

Comentario del Texto

Tres rasgos característicos:

  • •Jesús es el buen Pastor (vv. 11-15).
  •  Pastor único de un solo rebaño (v.16).
  •  Pastor que da su vida por sus ovejas (vv 15b.17-18).

En el capítulo de (Jn 10,11-18) Jesús se presenta como el Buen Pastor que da su vida por las ovejas. Jesús delinea la conducta del mercenario. Jesús se presenta como el Buen Pastor que conoce sus ovejas. Jesús indica el horizonte de seguir: un solo rebaño y un sólo Pastor; pero a su vez manifiesta que hay otras ovejas que no son de este rebaño, porque  todavía no han escuchado su voz, pero cuando la escuchen, descubrirán que él es el Buen Pastor.

 La idea de unidad que expresa, aparece repetidamente, pero donde será insistente será en la oración de Jesús: Padre que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros ( Jn 17, 21). Es de resaltar también la relación de Jesús con el Padre y lo que lo caracteriza: Es que conoce a las ovejas y es conocido por ellas. Y él da la vida por las ovejas. Esto significa sacrificarse por amor. Las ovejas sienten y perciben cuando una persona las defiende y las protege.

En el Antiguo Testamento, los profetas criticaban a los reyes porque eran pastores que no se ocupaban de su grey y no los llevaban a pastar (Jr 2,8; 10, 1,23, 1-2).Esta crítica sobre los malos pastores aumento y llego al punto culminante cuando por culpa del rey el pueblo fue deportado al desierto, ¡Hay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? ¡Vosotros habéis tomado la leche, os habéis vestido con lana, habéis sacrificado las ovejas más gordas y no habéis apacentado el rebaño. Ez 34, 1-10; Zc 11,4-17).

Nace el deseo y la esperanza de que un día, Dios suscite buenos pastores y que el Mesías sea un buen pastor para el pueblo de Dios. Les pondré pastores según mi corazón, que los alimenten con inteligencia y prudencia. Yo recogeré mis ovejas de todas las tierras a donde las empuje, las haré tornar a sus estancias, criarán y se multiplicarán. Y pondré al frente de ellas pastores que las cuiden, y nunca más temerán o serán asustadas. Ya ninguna se perderá (Jr 3, 15; 23,4).

Jesús es el Buen Pastor, tiene un cocimiento total de las ovejas. Este conocimiento es reciproco. Jesús conoce a los suyos y los suyos le conocen a él. Este conocimiento es imagen del que existe entre el Padre y el mismo Jesús. El conocimiento lleva a tener una relación personal, a vivir en comunión, y a establecer un diálogo permanente. Jesús viene al mundo para dar la vida. Esta expresión consiste en la entrega libre y voluntaria de la vida por las ovejas. Así Jesús Cumple un acto mesiánico y al mismo tiempo manifiesta el amor del Padre por todos nosotros. La vida es el don del Pastor para ser pasto y agua para los suyos.

Dios es el Buen Pastor. Jesús es el buen Pastor. La Iglesia continúa la obra de Dios y de Jesús. Podemos cantar nuestro salmo  y así la Iglesia nos gobierna y nada nos faltará. Ella nos conduce a buenos pastos. Nos conduce así al agua saludable. Ella restaura el mi alma. La práctica de los consejos evangélicos es el pasto preferido del Buen Pastor, el más restaurador, y la Iglesia lo reserva a sus ángeles preferidos. Su código antes de ser restricción es sabiduría, antes de ser ley es amor (Diamantes entre las perlas MOB).

La Iglesia en efecto es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo. Es también el rebaño y cuyo Pastor será el mismo Dios, como él mismo anuncio. Aunque son pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo es Cristo el que sinceras las guía y alimenta; El, el Buen Pastor y cabeza de los pastores, que dio su vida por las ovejas. (Cat. N°754)

 Oración

Dios todo poderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la Resurrección de Jesucristo;  concédenos también la alergia eterna del Reino de tus elegidos, para que así el débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor.