IV Domingo del Tiempo Ordinario

IV Domingo del Tiempo Ordinario

Mar, 23 Gen 18 Lectio Divina - Anno B

Marcos sitúa el inicio de la actividad pública de Jesús en la región de Galilea, más precisamente en la ciudad de Cafarnaún, que estaba situada a orillas de lago de Galilea. Jesús comienza a enseñar en la sinagoga, la casa de oración, en donde se reunía el pueblo para escuchar y compartir las enseñanzas de la Ley. Jesús es reconocido como Maestro “con autoridad” mediante una aclamación coral en la sinagoga  y difusión de la noticia (1,27-28). Su novedad, notada en el sometimiento del demonio a su palabra, suscita la pregunta: “que tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres el Santo de Dios:”

La autoridad de Jesús se centra, cuando  se integra a la vida del pueblo,  se coloca al alcance de la gente, – participa de su vida, les enseña de manera que entienden, su mensaje es claro y transparente. Lo primero que Jesús hace es importante. Cada evangelista lo ha contado a su manera: para Mateo lo primero es el Sermón de la Montaña, la formación básica del discípulo (Mateo 5-7), para Lucas es el anuncio en la sinagoga de Nazaret de que él es el “ungido por el Espíritu” para dar la liberación (Lucas 4,16-21), para Juan es la manifestación de la gloria en el signo primero de las bodas de Caná (Juan 2,1-11). Para Marcos es diferente. Se trata de la constatación -en un día sagrado (el sábado), en un lugar sagrado (la sinagoga), ante una comunidad sagrada (la asamblea de Israel congregada allí) –de la novedad del Reino de Dios: la buena nueva de Jesús es “una doctrina nueva, con autoridad” (1,27; ver el v.22). ¡Ha llegado aquel que supera a los profetas y a todos los maestros de Israel.

Contexto

Jesús no está solo, por primera vez aparece en comunidad, como lo notamos en el plural comunitario: “Llegan a Cafarnaúm” (Jesús y los cuatro primeros discípulos, después de la llamada a orillas del lago). De aquí en adelante no se separarán, excepto en rarísimas ocasiones; comienza a explicarse lo que significar “estar” con Jesús. Enseguida se da un salto cronológico hasta el sábado siguiente. Estamos en las primicias de la relación de Jesús con sus discípulos.

El pasaje de Marcos 1,21-28 está inserto dentro una sección más amplia del evangelio de Marcos, la que abarca 1,21-35. Ésta forma una unidad compacta: En primer lugar, toda ella sucede en Cafarnaúm, y en segundo lugar, se trata del arco de una jornada completa. Esto último es interesante.

Solamente dos veces en el evangelio veremos que se cuenta lo que sucede a lo largo de un día, casi con las horas contadas:

1) en el primer día del ministerio público de Jesús, que es el pasaje que acabamos de citar; y

2) en el último día del ministerio de Jesús, el día de su pasión y muerte, contando paso a paso desde el atardecer de la última cena hasta el atardecer de la sepultura (Mc 14-15).

Estructura

El esquema tiene dos escenas “marco” que encierran una central. Tenemos entonces:

1) Jesús es reconocido como Maestro “con autoridad” por la multitud asombrada  en la sinagoga de Cafarnaúm (1,21- 22). Su novedad se capta mediante una comparación: “No es como los escribas”.

2) Jesús demuestra su autoridad: expulsa a un demonio en la sinagoga (1,23-26).

3) Jesús es reconocido como Maestro “con autoridad” mediante una aclamación coral en la sinagoga de Cafarnaúm y difusión de la noticia (1,27-28).

Su novedad, notada en el sometimiento del demonio a su palabra, suscita la pregunta: “¿Qué es esto?”.

La escena central (el exorcismo) ilustra el reconocimiento que el pueblo hace de Jesús como Maestro “con autoridad” y es el punto de partida de la expansión de la fama de Jesús en toda Galilea.

En la escena del exorcismo, a su vez, podemos distinguir los siguientes partes:

1) El encuentro de Jesús con el hombre poseído por el demonio, en la sinagoga (1,23a)

2) El demonio opone resistencia (1,23b-24)

3) Jesús expulsa al demonio mediante dos órdenes (1,25)

4) El demonio realiza una última protesta y sale (1,26)

Meditación

La enseñanza de Jesús  es confirmada por su acción.  Ambos aspectos de su ministerio,  indisolublemente unidos,  llevan una marca inconfundible: Jesús posee la autoridad  y el poder del reino de Dios, que le impulsan no solo a anunciar una liberación futura, sino a realizar también y desde el comienzo,  obras liberadoras en favor del hombre y, de los  hombres  más pobre, olvidados y   necesitados.  

La escena dramática del exorcismo de un hombre poseído por un “espíritu impuro”, allí en medio de esta comunidad, lo ilustra magníficamente. “Yo sé quién eres tú y a qué has venido”, parece implicar la interpelación del demonio a Jesús. La “venida” de Jesús (ver 1,7.9.14) constituye una amenaza para el mundo de los demonios, porque Él es el “Santo de Dios” investido por el Espíritu de Dios (ver el relato del bautismo: 1,10-11), más fuerte que Satanás (ver el relato de las tentaciones: 1,12-13) que está aquí para aniquilar el anti Reino, el sistema del mal.

Jesús  nos presenta una  enseñanza nueva. La gente reconoce en lo que acaba  de contemplar una nueva manera de enseñar. Diferente de la que estaba acostumbrada, centrada en la palabra y en la exposición y repetición de lo que había que hacer para agradar a Dios. Jesús enseña con su acción, con gestos, muestra en forma categórica y transparente que es lo que a Dios le agrada. No lo dice, lo hace. No lo propone para los demás, lo realiza el primero.

La pedagogía de Jesús nos muestra la importancia de la coherencia. Nadie puede enseñar lo que no vive, y por el contrario si vive enseña mucho. Primero es la vida, luego las palabras. En Jesús hay total transparencia entre lo que predica y lo que hace, por eso su mensaje es su vida misma.

Para enseñar como Jesús hay que vivir lo que se enseña, porque el ejemplo de vida es la primera enseñanza que se ofrece a los demás. Llama la atención la sencillez con que Jesús.

En oración y contemplación

Alimentémonos de la Palabra  que Jesús mismo nos regala démosle infinitamente gracias  y hagámonos  las siguientes preguntas para  seguir  el camino de Jesús  y su  que sin duda nos lleva al Padre.

¿Qué caracteriza a Jesús Maestro? ¿Qué lo distingue de los otros maestros que enseñaban la Palabra de Dios? ¿Cómo muestra Jesús que su enseñanza es “con poder”? ¿De dónde le proviene el poder a Jesús? ¿Qué título le da el demonio a Jesús? ¿A qué a venido Jesús? ¿Cuál es el sentido de su misión? ¿Cuál debe ser la misión del discípulo de Jesús en medio de un mundo donde el mal somete y aliena al hombre? ¿Qué se requiere para ejercer esta misión?