Tiempo de Adviento

Tiempo de Adviento

Dom, 22 Nov 20 Formazione liturgica

 

Dios viene, ha venido, vendrá; Él nunca ha interrumpido su continua venida. El movimiento eterno en Jesús Verbo hecho Carne, Hijo del Dios Viviente, nunca pierde oportunidades de hacerse presente.

Si Él es el Viviente, ¿cómo viene a mí, a nosotros que estamos vivos? ¿Cómo llegó a nosotros la Venida, el Señor? Muchas veces quizás lo hemos confundido con una ideología, una palabra leída, una nube de buenas obras, un 'rosario' de bellas intenciones o simplemente en muchas promesas olvidadas. ¿Dónde, cuándo, cómo, en quién percibo la presencia de Dios Padre?

Son preguntas que necesitan del silencio para obtener respuesta, preguntas que se mezclan con dudas y certezas, desengaños y esperanzas... Dios viene en una expectativa que tiene la intensidad de una mirada... Dios viene con la fuerza de un suspiro que ya es, mas todavía no... Dios viene con la sutil esperanza de que 'algo' vuelva a suceder.

Dios usa mil modos para manifestarse: el nacimiento de un niño, la salud recuperada, el trabajo, un hogar, serenidad después de una tormenta, luz tras oscuridad, fe recién descubierta, un amigo que regresa, un sueño realizado, la liberación después de un cautiverio de mente y corazón. ¡Vivimos esperando! Estamos esperando, como centinelas, porque la Vida vendrá y no tardará en ser vista, ¡todo depende de la paciencia para quedarse! Me gusta compartir algunas frases escritas por Simone Weil (escritora y pensadora francesa, nacida en París el 3 de febrero de 1909, fallecida en Ashford - Inglaterra - el 23 de agosto de 1943); en su libro Esperando a Dios escribe: «Dios espera pacientemente que yo acepte finalmente amándolo. Dios espera como un mendigo que permanece inmóvil y en silencio frente a quien quizás le da un trozo de pan. El tiempo es esta espera".

 

Para ver el artículo completo, descarga el archivo en PDF