Primera Profesión de Neiza Aguilar Sejas de María Madre de la Iglesia

Primera Profesión de Neiza Aguilar Sejas de María Madre de la Iglesia

Sab, 20 Giu 20 Vita di istituto

No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios.(Lc 1,30)

Quiero dar gracias a Dios por manifestarse con ternura Paternal en la búsqueda del sentido de mi vida. Es así que he ido descubriendo:  “Antes de haberte formado yo en el vientre, te conocía; antes que nacieses, te había consagrado yo profeta; te tenia destinado a las naciones ( Jr 1,5) . Dios ha puesto su tierna mirada de amor en mí, y yo no me daba cuenta que estaba en el pensamiento de Dios.

Mi padre, Genaro Aguilar Vásquez y mi madre, María Tecla Sejas Crespo, me acogieron en Cochabamba - Sacaba el 29 de octubre de 1995 como un regalo de Dios y una manifestación de su amor y felicidad el día en que nací; luego nacieron mis hermanas Elizabeth, Nancy, María Luz y Jhon Elvis hermano menor. 

Cuando era niña recuerdo a dos mujeres de fe y mucha confianza en Dios: mi madrecita que me enseñó a rezar el Ave María y el Padre nuestro; mientras que mi abuelita Bernaldina acompaño mi adolescencia, y es la que me hablaba mucho de la Persona de Dios Padre a través de las estrellas por las noches... y eso hacía que en el fondo de mi corazón despertara una curiosidad de conocerlo.  ¿Quién era Dios? y esa llama pequeña se iba encendiendo y parecía apagarse debido algunas dificultades que pasamos en la familia.

En la parroquia San Pedro de Sacaba el 24 de octubre del 2011 hice mi primera comunión, recibiendo a Jesús Eucaristía en la fiesta de la Virgen del Amparo, Patrona de mi pueblo. En una ocasión el sacristán nos invitó a colaborar en el altar como monaguillas; contentas, mi hermana Eli y yo acogimos la invitación. Asimismo colaboré como catequista, acompañando a los niños. Fue ahí que conocí al padre Ramber, diocesano, que se acercaba amablemente, se interesaba por mi familia y me preguntaba sobre mi proyecto de vida; posteriormente me acompaño durante mi inquietud vocacional y discernimiento para seguir a Jesús.

Estudié en el colegio Liceo José Leoncio Capriles. Una compañera de curso que conocía a las Hermanas “Hijas de la Iglesia” me compartió de su experiencia del grupo juvenil y me mostró el detalle que las Hermanas le habían regalado, y decía: “Dios es amor”. Me llamó tanto la atención que unos días después le pedí me hiciera conocer la comunidad de las hermanas; fue ahí que conocí a las hermanas Francisca y Jimena, y me invitaron a participar y colaborar en el grupo juvenil. A finales de año la Hna. Jimena me invitó a un encuentro vocacional, donde tomé la decisión de hacer una experiencia con las Hermanas.

Inicié una nueva experiencia de vida, en la fiesta del Buen Pastor, con las Hermanas  Hijas de la Iglesia, y el 26 de abril del 2015, segura de la presencia de Dios y el amparo de nuestra Madre María, me acogieron con mucho cariño y alegría en la Comunidad María de Nazaret, Santa Cruz. Luego continué mi formación de postulante en la Comunidad “María Maestra de Vida Espiritual” - Sacaba, y el noviciado en Colombia – Bogotá, donde conocí a Jesús Maestro y a la Iglesia Madre a través del Carisma y la vida de la fundadora, Madre María Oliva Bonaldo.

Quiero agradecer a Dios por este tiempo de mi formación inicial y a las hermanas de mi Delegación - Bolivia y a la Delegación de Colombia por haberme acompañado en cada etapa y dándome la posibilidad de seguir creciendo como persona y mujer consagrada para ser un instrumento de su amor.

A ejemplo de María Madre de la Iglesia quiero responder a la llamada de Dios con docilidad: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.