I Encuentro de Catequesis y Catequistas

I Encuentro de Catequesis y Catequistas

Hoy III Domingo de Cuaresma se dio inicio a la Catequesis presacramental de Bautismo, Reconciliación y Comunión en la Parroquia Santa Inés, grupo que Coordina la Hermana Gabriela, Hija de la Iglesia.

La alegría del encuentro con los niños, prolongó el gozo de los catequistas quienes el Domingo pasado realizaron una convivencia en la que profundizaron sobre el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2018 en las instalaciones del seminario San Luis Guanella (Floridablanca, Santander)

Ambos encuentros iniciaron con una bellísima oración. Los catequistas hicieron la Lectio de la Transfiguración del Señor, momento en el que los discípulos reciben de parte del maestro un anticipo de su Gloria, y abre sus corazones para una visión panorámica de la salvación, que unido a Elías y Moisés, adquiere pleno sentido el misterio de la cruz. Mostrando que en el camino de la vida cristiana Dios está siempre presente.

Reflexionamos sobre el mensaje del Santo Padre Francisco para la cuaresma 2018´´Al crecer la maldad, se enfriara el amor en la mayoría´´ (Mt 24,12) una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor, volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.

Los falsos profetas engañaran hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el evangelio. En un corazón frio su morada es el hielo del amor extinguido, lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, “raíz de todos los males”.

¿Qué podemos hacer? El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, el ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es solo mío .El fuego de la pascua la meta de la cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga, él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

El encuentro finalizo con una dinámica de la cruz y los jarrones en los cuales se encontraban las virtudes teologales: Caridad, Esperanza y Fe.

Caridad: que el amor debe permanecer siempre en nosotros, no permitir que se enfríen nuestros corazones “obras de misericordia”.

Esperanza: que nada ni nadie nos pueda separar del amor de Cristo, del dulce remedio de “la oración, la limosna y el ayuno” pilares de la cuaresma

Fe: que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu; al escuchar tu palabra Señor y alimentarnos con el Pan Eucarístico, nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y cariad.

Como conclusión del encuentro de catequistas se dijo: Catequista, en primer lugar, es aquel que hace experiencia de Dios. Es un “Místico” que es capaz de hacer que el catecúmeno, niño o adulto también la hagan desde su propio camino. “Solo en la contemplación del misterio de amor  que vence distancias y se hace cercanía, encontraremos la fuerza para no caer en la tentación de seguir de largo, sin detenernos en el camino”, solo el amor vence las distancias y nos hace compasivos. Por eso, es necesaria también la preparación de los niños. “Hoy más que nunca se hace necesario enseñar a adorar a nuestros catequizandos, para que nuestra catequesis sea verdaderamente iniciación y no solo enseñanza.

Tanto la convivencia de los Catequistas, como el primer encuentro con los niños concluyó con la celebración de la Santa Eucaristía. Nuestra acción de gracias a Jesucristo por excelencia y a María Santísima que acompaña el camino de evangelización; ellos animen  y concedan llevar a buen término esta misión.