XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

Ter., 16 Out. 18 Lectio Divina - Ano B

El evangelio de este Domingo XXIV del tiempo Ordinario del evangelio de Marcos10, 35-45 nos habla de que el verdadero poder está en el amor y no en el lugar que debemos tener o en imponer nuestras ideas o creencias. Jesús le propone a aquellos que quieren ser grandes, que asuman la actitud de servidores de aquellos que quieren superar y de descender hasta lo más bajo en la escala social, hasta hacerse esclavos. El Maestro mismo es el modelo de esta enseñanza: él da su vida para redimir la humanidad.
Seguimos paso a paso el camino de formación de Jesús con sus discípulos, el cual coincide con la subida a Jerusalén. Llegamos a la lección central que se desprende del discipulado de la Cruz: el servicio a los demás aún con sacrificio.

v (35) Santiago y Juan el grupo de confianza de Jesús. Ellos aún con la claridad en que Jesús se ha expresado, no lo entienden ya que sus cabezas estaban en planes ególatras y de sus propios intereses.

 Podemos ver claramente como la naturaleza está tan agresiva siendo nosotros los mismos culpables queriendo modernizarnos a través de la tala de árboles u otros buscando solamente nuestros propios intereses en especial las empresas que son las grandes potencias de contaminación, pero no podemos comprender como Dios nos ama tanto que dejó al hombre la administración de su propio hábitat.

v (36,37) Tal como su planteamiento hacía prever, la petición estaba cargada de egoísmo. Concédenos que en tu gloria nos sentemos a tu lado, por el contexto podemos ver que todos los discípulos pensaban en lo mismo, pero dos de ellos, Santiago y Juan, se adelantaron al resto para ser elegidos de antemano como los "primeros ministros" en el Reino de Cristo.

En algunas ocasiones la vida cotidiana es alcanzar metas o ser mejores que los demás sin tener en cuenta de las grandes obras de Dios a nuestro favor, pensamos en nuestro beneficio e ignoramos la obra de Dios. Si pensáramos en un momento que Cristo ha entregado su propia vida en la cruz para la salvación eterna, no habría egoísmo.

v (38,39) entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. Esta petición hace traerlo a nuestra realidad de como nosotros en ocasiones pedimos como una exigencia por eso decimos que Dios no escucha nuestras oraciones, por eso tal vez hasta en la oración para pedir debemos hacer un buen discernimiento porque pedimos lo que está a nuestro interés porque si nos diera todo lo que pidiéramos nuestra vida sería un fracaso, pero Él sabe lo que nos conviene en todo momento. El tiempo de Dios es perfecto.

Al decirle Jesús <<el cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo voy a bautizar>> fue una interrogación para hacerles comprender si eran capaces de sumergirse en la experiencia del sufrimiento y muerte por el cual iba a vivir Jesús.

v (40) Pedir un lugar determinado no es lo propio del verdadero discípulo, desde la eternidad Dios tiene para cada uno una vocación, un destino. Lo que debemos hacer no es decirle al Señor el puesto que quisiéramos tener, sino responder a la llamada concreta que a cada uno personalmente hace y que, en todos los casos, por muy diversas que sean unas de otras, pasan siempre por el seguimiento de Cristo.

v (41,42) los discípulos se han indignado ya que ellos anhelaban lo mismo, pero sus compañeros Santiago y Juan se les ha adelantado, el querer sobreponerse sobre los demás, es inicio de los conflictos de convivencia.