XI Domingo del Tiempo Ordinario

XI Domingo del Tiempo Ordinario

Seg., 07 Jun. 21 Lectio Divina - Ano B

Oración inicial.

Señor te agradecemos,
Porque nos has reunido en tu presencia,
para hacernos escuchar tu Palabra:
en ella tu nos revelas tu amor,
y nos haces conocer tu voluntad
calla en nosotros toda voz que no sea tu voz,
y para que no encontremos condenación en tu palabra
leída pero no acogida, meditata pero no amada
orada pero no custodiada,
contemplada per no realizada,
manda tu Espíritu Santo
a abrir nuestras mentes y a curar nuestros corazones.
Solo así  nuestro encuentro con tu Palabra,
será renovación de la alianza
en la comunión Contigo, y con el Hijo, y el Espíritu santo,
Dios bendito por los Siglos de los Siglos. Amén

Lectio:
Nos encontramos en la sección de las enseñanzas y de las parábolas, titulada así porque concentra estos dos géneros literarios. El evangelista san Marcos nos muestra dos parábolas y una conclusión. Aunque ya desde hace algunas semanas estamos viviendo el tiempo ordinario como tal, este es el primer domingo del tiempo ordinario después del ciclo pascual y las fiestas de la Santísima Trinidad y del Cuerpo y la Sangre de N. S. Jesucristo celebradas en los domingos anteriores.

Estructura del texto
El pasaje evangélico que se nos presenta lo podemos dividir en tres partes:
* La parábola de la semilla que crece en el misterio
* El grano de mostaza
* Conclusión de la sección de las parábolas y las enseñanzas.

Cada una de estas partes de hecho puede ser leída independientemente de la otra. Sin pretender realizar un ejercicio de interpretación rigorosamente dicha, intentaré dar algunas líneas de reflexión.
La primera parte nos habla de la semilla que crece en el misterio. Jesús nos muestra el reino de Dios en cosas muy simples, para nada complicadas, no pronuncia un discurso lleno de silogismos, con coherencia lógica y con grandes figuras retoricas, para nada, este no es el estilo de Jesús, al contrario, paragona el reino de Dios a una semilla, a la germinación de una semilla, que es tirada en el terreno, un terreno que seguramente no pidió ser sembrado, y que quizá solo tuvo una opción… sin embargo con esto Jesús nos muestra que el reino de Dios esta presente en la cotidianeidad de nuestras vidas, en los momentos simples y sencillos, nuestro Dios es un Dios que se manifiesta en nuestra historia personal, en nuestros acontecimientos.  Solo nos pide una cosa: acoger esta semilla en nuestro interior, dejarla germinar en nosotros, confiarnos en su palabra para que tome raíces en nuestro interior.

De la misma forma nos presente la parábola de la semilla de mostaza. Jesús nos muestra que es en las cosas pequeñas, en lo sencillo, en lo “insignificante” para el mundo donde se construye el Reino y la historia, son los gestos cotidianos de nuestra existencia que dan forma a la construcción del Reino. De la misma manera implica la apertura y la acogida libre a esta Palabra, Jesús nos invita a darnos cuenta que esta construcción del reino será tal en la medida en la que nos abramos libremente a la acción del Espíritu en nuestras vidas.

Finalmente la parte conclusiva de esta sección del evangelio de san Marcos, con la cual se cierra este ciclo de las enseñanzas y parábolas nos indica que Jesús utilizaba  este genero literario en su ministerio publico es decir en su predicación, centro de esto es que Jesús anunciaba la Palabra.
¿Cómo acojo en mi vida la palabra? Creo que la construcción de reino es abrirme a la acción del Espíritu o creo que solo yo tengo que trabajar? Como acojo la palabra en mi vida, con generosidad o lo siento algo violento en mi vida? Pido a Jesús que me ensene en privado”?

Que esta palabra nos acompañe en esta semana. Señor, que tu palabra crezca en mi de forma maravillosa.