XXII Domingo del Tiempo Ordinario

XXII Domingo del Tiempo Ordinario

Seg., 23 Ago. 21 Lectio Divina - Ano B

Este Domingo se vuelve a la lectura del Evangelio de Marcos, y en él se llega al pasaje donde Jesús critica la perversión de la Ley de Moisés hecha por los intérpretes posteriores y los fariseos. La antigua ley era justa y sabia en grado superior a la de los demás pueblos. Y Jesús la respetaba, pero criticaba la hipocresía de un cumplimiento externo, sin atender a la pureza que nace del corazón.

El dinamismo magistral de Jesús es una de las tareas más relevantes en el evangelio de Marcos. Entre los muchos interesados en escuchar al maestro aparte de los discípulos y la gente,  se encuentran  los fariseos y los escribas que han venido desde Jerusalén,  Y Tú ¿De dónde vienes?

El tema del evangelio de hoy trata de la pureza del corazón y podemos sintetizarlo así: El  hombre de corazón  “puro” es el que   sigue la voluntad de Dios.

Invocación al Espíritu Santo:

Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad
para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén

Nos presenta el Evangelio de San Marcos en su capítulo séptimo, un relato que transcurre durante la actividad pública de Jesús en Galilea. Una primera parte se refiere a la discusión acerca de las tradiciones, en donde los protagonistas vuelven a ser los fariseos y letrados. Una segunda parte en la que Jesús como Maestro responde enseñando sobre lo puro y lo impuro. Dice la Palabra que los fariseos y letrados venían de Jerusalén, ciudad judía por excelencia y cabeza de la provincia de Judea.

Los fariseos y letrados eran judíos, ambos caracterizados por ser rigurosos en la ley de Moisés, sin llevarla a la práctica. Es por eso que varias veces en el Evangelio encontramos que Jesús expone las incoherencias de ellos entre la práctica de la Ley, y su contenido.
Es por eso que los judíos se le acercan a Jesús, y le presentan en un tono de “queja” el obrar de sus discípulos, exponiéndolos como transgresores de la tradición. Jesús los escucha, y les responde citando al Profeta Isaías; “este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí” (Is. 29. 13). Jesús los tilda que la hipocresía, que es la actitud de fingir creencias, sentimientos o virtudes que no se tienen.
La vida cristiana debe siempre orientarse a los mandamientos de Dios, los mandamientos deben ser su hoja de ruta, no límites como algunos preceptos humanos, sino más bien ordenadores de la vida.
Jesús les explica la verdadera intención de la Ley, ya que los fariseos y letrados habían recibido un sentido material a las palabras espirituales de los Profetas, que se referían a la corrección del espíritu y del cuerpo. Con estas prácticas los judíos se lavaban más para purificarse exteriormente, descuidando de lavar las verdaderas manchas de sus cuerpos (actitudes, palabras y obras con una ausencia total de Dios).

Dios ve en el corazón, en lo íntimo de cada uno ve la impureza moral que lo hiere y corrompe. Dios conoce el corazón humano, esto más que una enseñanza es un acto de conciencia, saber que conoce nuestro interior, nos hace querer ser agradable a sus ojos. Es la vida interior, lo que se tiene dentro, y que se vive en el corazón, lo que determina nuestra vida exterior.

¿Y … las malas intenciones de donde provienen? ¿Cuáles son algunas de las nombradas por Jesús en el relato?

  1.  ¿intento hacer pasar mi actuar por obra buena?
  2. ¿Corrijo las pequeñas faltas de los demás, pero me permito caer en faltas mucho más graves?
  3. ¿Considero que llevo una vida interior sana?
  4. ¿Entiendo que quien ama a Dios, no se fija en lo que está por debajo, porque sólo Dios, eterno e inmenso, lo colma todo?

 ORACIÓN: 

Mi Dios, cercano y amigo,
que habitas en mi corazón,
cada día sigo en tu búsqueda.

Sé que cualquier rincón del camino es bueno para el encuentro,
que en cualquier ser humano me sales al paso,
que en cualquier instante te dejas ver y me das la gran sorpresa
Mi Dios, cercano y amigo, con quien voy construyendo un mundo de esperanza  

Que acepte tu voz de Padre en mis hermanos, que sienta tu mano de amigo en mis proyectos.

 CONTEMPLACIÓN: 

«Señor, crea en mí un corazón puro» Salmo 50)

Y así, vamos pidiéndole al Señor ser testigos de la resurrección para que otros crean.

                           ACCION: 

¿A qué me o nos comprometemos con Dios?
Hoy el Señor me invita a vivir mí fe a pleno, y a ofrecer un corazón puro.
En el grupo, nos comprometemos a ser una comunidad que da testimonio del gran amor de Dios.